Sin novedad en el frente

Mi aproximación más temprana con esta historia, basada en la novela del mismo nombre escrita por Erich Maria Remarque, no fue el clásico de 1930 ganador del Oscar a Mejor Película, que probablemente es la versión más conocida hasta ahora. Por el contrario, fue una película de televisión alemana, emitida por la televisión de señal abierta chilena a mediados de los 80. Su escena final me impactó sobremanera, ya que se trataba de un cierre desolador, doloroso y cruel. Uno fiel al espíritu anti bélico del texto original, uno que la nueva versión del 2022 vuelve a capturar de gran manera.

Al igual que el citado telefilm, la más reciente adaptación comparte su origen alemán, a diferencia de la de 1930, de producción estadounidense. El relato, por cierto, cobra otro significado cuando proviene de los derrotados. Dirigida por Edward Berger, es brutal desde el inicio hasta el final. Primero capturando el insulso patriotismo de toda una generación de jóvenes que van a a la Primera Guerra Mundial llenos de una vana ilusión de gloria y romanticismo, para después graficar sin concesiones el horror del campo de batalla.

La puesta en escena es perfecta, la guerra de las trincheras nos presenta un ambiente asfixiante, sucio, peligroso, sin esperanza. La camaradería entre los protagonistas es lo único que hace llevaderos los largos días de enfrentamientos. El paralelismo que nos presenta Berger, al comparar la cruda realidad de los soldados con el acomodado pasar de los generales, llenos de estrellas y falta de empatía, también empuja al espectador a la desolación.

En esta comparación los guionistas (Lesley Peterson y el propio Berger) realizan una crítica completa a la guerra, destacando en este apartado al personaje interpretado por Daniel Brühl: un político cuyo hijo falleció en los primeros meses del conflicto y cuyo único propósito desde ese momento ha sido detener el conflicto. Él es de los pocos que logran entender el sinsentido del aparato bélico y la masacre sin propósito. Por otro lado resalta la actuación de Felix Kammerer, que personifica a Paul Bäumer, el protagonista del film, que pasa de la inocencia a transformarse en un ser sin emociones, casi un animal que solo sabe matar.

Sin novedad en el frente es una historia amarga, dolorosa, que no ha perdido fuerza en su discurso pacifista. Un mensaje que, lamentablemente, se siente demasiado actual.

Una producción soberbia, indispensable. Disponible en Netflix.

Sin novedad en el frente (Im Westen nichts Neues). País: Alemania. Director: Edward Berger. Elenco: Daniel Brühl, Albrecht Schuch, Felix Kammerer , Moritz Klaus, Aaron Hilmer. Duración: 147 minutos. Distribuidora: Netflix.

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