Top Gun: Maverick

Tom Cruise plays Capt. Pete “Maverick” Mitchell in Top Gun: Maverick from Paramount Pictures, Skydance and Jerry Bruckheimer Films.

36 años después de que Top Gun lo transformara en una estrella de la pantalla grande, Tom Cruise retoma el papel de Pete Mitchell, alias Maverick, para una secuela que supera con creces cualquier expectativa. El film, dirigido por Joseph Kosinski, es ante todo un increíble espectáculo audiovisual que justifica absolutamente verla en pantalla grande. Aunque sigue la lógica de las recuelas, lo cierto es que esta apuesta tiene mucho más corazón que la mayoría de ellas.

La historia no es nada excepcional: el capitán Maverick debe volver a la academia de guerra Top Gun para entrenar a una nueva generación de pilotos que deben emprender una misión suicida para acabar con una base enemiga que experimenta con un reactor nuclear. Entre los pilotos seleccionados está el teniente Bradley Bradshaw (Miles Teller), el hijo de su difunto amigo “Goose”. Maverick debe lidiar con la culpa, entrenar a los pilotos y de paso recuperar un antiguo romance.

Desde el minuto uno, cuando aparecen en pantalla los aviones de batalla F-18 al compás de Danger Zone deja claras sus intenciones: se trata de una película evento que se valdrá de todas las herramientas que sean necesarias para sorprender y emocionar al espectador. Se trata, tambien, de un blockbuster a la antigua, pensado y ejecutado como una film evento que solo alcanza todo su potencial en la pantalla más grande en la que sea posible exhibirse.

Esta nueva Top Gun aprovecha el factor nostalgia al máximo, rescatando a personajes queridos por el público, y entregando momentos que llegan a ser conmovedores. Desde re-encuentros anticipados, flashbacks e imágenes postales que parecieran sacadas de un videoclip ochentero, esta secuela consigue superar a la original no solo gracias a los arcos dramáticos de sus personajes, sino también a sus impresionantes secuencias y tomas aéreas.

Tom Cruise no se ha olvidado de Pete Mitchell, queda más que claro. El actor retoma su papel como si la película original apenas tuviera un par de años. Además logra empatizar con la audiencia no solo por sus arriesgadas maniobras en el aire (ya sabemos que es tan orate como para pilotear el jet sin dobles), sino que también en momentos en que saca a relucir lo buen actor que puede llegar a ser cuando quiere.

Val Kilmer, quien dio vida a Iceman en la película de 1986, retoma uno de los papeles más recordados de su carrera y brinda un gran momento en pantalla. El elenco juvenil, encabezado por Miles Teller, Glen Powell y Monica Barbaro, ofrecen actuaciones sólidas, mientras Jennifer Connelly, quien interpreta a Penny, el interés amoroso del protagonista, hace una buena presentación en sus breves apariciones, aunque el suyo es sin duda el arco argumental menos interesante del film.

Aunque el último acto es absolutamente predecible y se acerca más a la fórmula de blockbuster actual, es también el metraje más espectacular y en donde el filme quema todos sus cartuchos. Más allá de que ya a estas alturas del film el cliché se toma la pantalla y funciona casi como un espejo de la original, a la hora del balance son meros detalles ante lo más valioso que nos ofrece Top Gun: un tipo de cine grandioso que se siente real, que tiene personalidad y una potente ambición de entretenimiento.

Top Gun: Maverick. Año: 2022. País: Estados Unidos, China. Dirección: Joseph Kosinski Protagonistas: Tom Cruise, Jennifer Connelly, Miles Teller, Val Kilmer, Monica Barbaro, Glen Powell, Jon Hamm y Ed Harris