Rodajes de pesadilla en el cine

Promete ser una de las películas de la temporada, pero en su presentación mundial en el Festival de Venecia “Don’t Worry Darling”, una de las dos películas que la casi quebrada Warner Bros. estrenará en lo que queda del año, ha dado más que hablar por los enredos y desavenencias que parecen haber presidido su producción que por sus virtudes cinematográficas.

El conflicto entre la protagonista Florence Pugh y la directora Olivia Wilde, que ha significado que no crucen miradas, y el supuesto salivazo de Harry Styles a su compañero de reparto Chris Pine durante la proyección del filme son los últimos episodios de un rosario de incidentes que han hecho las delicias de tabloides y las redes sociales, desde que, en vísperas de comenzar el rodaje, el actor Shia LaBeouf fuera sustituido sobre la marcha por el ex componente de One Direction.

Aunque todos los detalles de esta problemática filmación aún no se conocen del todo, lo cierto es que no es el primer ni último rodaje que enfrenta problemas tan serios que traspasan la pantalla. Algunos, de hecho, se transforman en leyendas urbanas por sus trágicos desenlaces. Aquí una selección de cinco rodajes de pesadilla en Hollywood.

Aguirre, La ira de Dios

Hablando de problemas entre actores y directores, no hay mayor leyenda que Klaus Kinski. Éste, durante el rodaje de esta película, se limitó a dispararle la punta del dedo a un extra, armar constantes batallas con el director Werner Herzog, e intentar huir del set por barco. En un momento la situación fue tan tensa que el director, sin vueltas, amenazó con matar a Kinski. De hecho, se dice que Herzog filmó lo que restaba de la película apuntándole con un arma.

El secreto del abismo

James Cameron es un genio, pero también es un obsesivo que lleva al límite sus filmaciones. kate Winslet y Leonardo DiCaprio lo sufrieron en carne propia cuando casi se congelan actuando en Titanic. Pero nada se acercó a los problemas de El secreto del abismo, una gran película semi olvidada de su filmografía. Por motivos poco razonables, todo el elenco de este film tuvo que aprender a bucear profesionalmente, sufriendo extensos procedimientos de descomprensión y, en el caso de Ed Harris, casi muriendo en el acto, al quedarse atrapado bajo el agua sin tanque de oxígeno.

La Dimensión Desconocida: La película

Quizás conocen este caso, o parte de éste. Durante el rodaje de esta antología de terror, el director John Landis presenció una de las desgracias más grandes del cine: ver cómo un helicóptero decapitaba al actor Vic Morrow y a dos niños pequeños durante el rodaje de una de las escenas. El film se completó mucho tiempo después, por problemas legales tras el hecho. La legislación cambió, las medidas de seguridad aumentaron y desde ese momento, cuando se trata de trabajar con menores de edad las exigencias son altísimas.

Apocalipsis Now

¿Cómo puede un rodaje planificado para 16 semanas acabar durando 15 meses? En el caso de Apocalypse Now la hazaña es que consiguiesen terminar (casi) todos vivos. Su director, Francis Ford Coppola, acabó acompañando a su protagonista, el capitán Willard (Martin Sheen), en su descenso a la locura: si la misión del soldado era cazar al coronel Kurtz (Marlon Brando), la de Coppola era terminar una película que había empezado a rodar sin guion y sin final.

Coppola reconocería haber contemplado el suicidio en tres ocasiones distintas a lo largo de los cuatro años de producción, en los que todo lo que podía salir mal salió mal. Y todo lo que nadie se había siquiera planteado que pudiera ocurrir salió aún peor. El 5 de marzo de 1977, cuatro días después de que se cumpliese un año de rodaje, Martin Sheen sufrió un infarto. Cuando Coppola se enteró sufrió un ataque epiléptico, pero intentó ocultarle el incidente a United Artists: “Incluso si Martin se muere, no estará muerto hasta que yo lo diga”, advirtió el director.

Brando apareció con 130 kilos (a pesar de que el guion describía a Kurtz como una criatura mitológica, esbelta y atlética), sin haberse aprendido el guion y sin ninguna intención de compartir escena con Dennis Hopper quien, para construir su personaje, había pedido 25 gramos de cocaína que salieron del presupuesto de producción.

Toda esta historia, que merece una nota aparte, quedó plasmada en el espléndido documental En el corazón de la oscuridad, disponible en MUBI.