Sin tiempo para morir

Después de un año y medio de retraso, finalmente se estrenó en cine el final de la era Daniel Craig en el papel de James Bond. Dirigida por Cary Fukunaga (el primer norteamericano en ponerse tras las cámaras de la saga), el film busca entregarnos un final emocional a una franquicia icónica del cine de acción. Y a pesar de que el producto final es más que aceptable, no consigue su objetivo principal: que la despedida de Craig sea memorable.

Bond ha dejado el servicio secreto y está disfrutando de una vida tranquila en Jamaica. Pero su calma no va a durar mucho tiempo. Su amigo de la CIA, Felix Leiter, aparece para pedirle ayuda. La misión de rescatar a un científico secuestrado resulta ser mucho más arriesgada de lo esperado, y lleva a Bond tras la pista de un misterioso villano armado con una nueva y peligrosa tecnología.

Todos los elementos característicos de la franquicia están presentes para la alegría de los fanáticos. Las frases, las secuencias de acción, los planes imposibles de villanos megalómanos. Pero fiel a la era Craig, existe una especial preocupación por el desarrollo del personaje, hasta el punto de meterse con la mitología de Bond (ya no decimos 007 porque el rango no le pertenece). Ahí esta probablemente el punto más interesante de esta película: su tono crepuscular.

Sin tiempo para morir está emparentada con filmes como Logan y The Dark Knight Rises. Después de los dos prólogos iniciales, todo tiene un sentido de final, de cierre de arcos argumentales que iniciaron el año 2005 con Casino Royale. Ya no se puede negar que este Bond es distinto y tiene una cronología propia, ya alejado de lo hecho por sus predecesores.

Todo funciona como reloj los primeros 90 minutos. El problema es que la película dura casi 180 y decae mucho en sus momentos finales. El objetivo era despedir a Craig a lo grande, apelando a lo emocional. Pero el resultado que se ve en pantalla está lejos de aquello. No es una mala despedida, pero es un cierre y ya. Aunque no se puede ignorar que la jugada final es audaz, aunque menos impactante de lo esperado.

Las secuencias de acción están muy bien ejecutadas, sobre todo el tamdem de Craig con Ana de Armas en Cuba. Pero la mitad de ellas aportan poco a la historia en general. Hay también valles narrativos que pueden ser necesarios, pero tienen un metraje excesivo. Llama la atención, también, que se pierda tantos minutos en tratar de enmendar los errores cometidos en Spectre, la película anterior.

Craig sigue estando muy bien en el papel, sin embargo Rami Malik como el villano de turno definitivamente no funciona. Mucho discurso, poco desarrollo.

Sin tiempo para morir funciona y es una buena película de Bond. Pero no es el cierre memorable y apoteósico que se esperaba para el cierre de este, el arco argumental más importante del espía desde que Sean Connery definiera el personaje en los 60.

Ficha Técnica

No Time to Die

Año: 2021

Duración: 163 min.

País: Reino Unido Reino Unido

Dirección: Cary Joji Fukunaga

Guion: Neal Purvis, Robert Wade, Cary Joji Fukunaga, Phoebe Waller-Bridge. ver 4 más

Música: Hans Zimmer.

Tema: Billie Eilish

Fotografía: Linus Sandgren

Reparto: Daniel Craig, Rami Malek, Léa Seydoux, Lashana Lynch, Ralph Fiennes, Naomie Harris, Ana de Armas, Christoph Waltz, Ben Whishaw, Jeffrey Wright, Rory Kinnear, Dali Benssalah, Billy Magnussen.

Productora: Danjaq, EON Productions, Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), Universal Pictures

Género: Thriller. Acción. Aventuras | Espionaje. Secuela. James Bond

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