Welcome to Derry hace crecer el universo de IT

Durante un buen tiempo, la idea de una precuela de Welcome to Derry no parecía precisamente una decisión afortunada. El recuerdo todavía fresco del irregular cierre de IT: Capítulo Dos hacía pensar que el universo de Derry había dicho ya todo lo que tenía que decir, o peor aún, que insistir en él solo podía erosionar una mitología que funciona precisamente por lo que sugiere y no por lo que muestra. Contra todo pronóstico, la serie logra desactivar ese temor inicial y se convierte en una grata sorpresa, no por reinventar la rueda, sino por entender con claridad qué hace perturbadora la obra original y cómo expandirla sin tocar su núcleo.

Ambientada décadas antes de los acontecimientos conocidos, la serie propone un relato coral que se aleja del espectáculo inmediato para concentrarse en algo más incómodo: personas comunes enfrentadas a un mal que no pueden comprender ni nombrar. A lo largo de sus ocho episodios, el horror no se presenta como una sucesión de impactos visuales, sino como una presencia que se filtra lentamente en la rutina, contaminando vínculos, espacios y decisiones. Esa aproximación resulta coherente con el espíritu de IT, donde el miedo nunca fue solo el monstruo, sino la forma en que este revela fisuras profundas en la experiencia humana.

El trabajo de Andy Muschietti como director principal es clave para sostener esa mirada. Su enfoque recupera lo mejor de la primera adaptación cinematográfica: el énfasis en los personajes, la construcción del grupo y la sensación de amenaza constante, trasladando ese ADN a otra época sin convertirlo en un ejercicio nostálgico vacío. Aquí, Derry vuelve a sentirse como un organismo vivo, hostil, donde algo está mal incluso antes de que el horror se manifieste de forma explícita.

La serie entiende que ESO no asusta por la sofisticación de sus efectos especiales ni por el diseño de sus apariciones, sino por el impacto emocional que genera en quienes lo enfrentan. En ese sentido, los personajes —y especialmente los más jóvenes— están construidos con el cuidado suficiente como para generar empatía real. El espectador no solo observa el peligro, sino que lo siente como una amenaza cercana, amplificando el peso simbólico del mal que acecha bajo la superficie de la ciudad.

Uno de los riesgos más evidentes de Welcome to Derry era la tentación de forzar un universo compartido con otras obras de Stephen King. La inclusión de elementos vinculados a The Shining genera resultados dispares. La presencia de Dick Hallorann, por ejemplo, termina siendo funcional dentro del relato, aportando una capa adicional al entramado sobrenatural. Sin embargo, no todo corre con la misma suerte: algunas referencias se sienten más cercanas al fan service explícito que a una integración verdaderamente orgánica, recordando que expandir un universo no siempre equivale a enriquecerlo.

Narrativamente, la serie avanza de manera contenida durante sus primeros episodios, asentando personajes y atmósfera con paciencia. Es recién en el quinto capítulo cuando el relato encuentra su verdadero pulso y comienza a escalar en tensión y ambición. El tramo final apuesta por un cierre de gran despliegue, claramente diseñado como espectáculo, con ecos evidentes de los finales formulados de ciertas franquicias contemporáneas. Aun así, el recorrido previo está tan bien trabajado que ese desenlace se percibe como ganado, fluido y, en términos generales, satisfactorio, incluso cuando algunos errores de guion y decisiones poco consistentes en ciertos personajes secundarios terminan restando más de lo que aportan.

Con la incorporación de un elemento clave que resignifica aspectos del mito y una estrategia inteligente para seguir ampliando su universo, Welcome to Derry cumple con creces lo que promete. Respeta la base de la obra de King, entiende su lógica interna y demuestra que todavía hay espacio para explorar ese horror que no necesita explicación para ser efectivo. Más que una apuesta oportunista, la serie se posiciona como un punto de partida sólido, con el potencial suficiente para crecer en futuras temporadas sin traicionar aquello que hace de Derry un lugar al que, pese a todo, vale la pena volver.


Ficha técnica

Título: Welcome to Derry
Año: 2025
Formato: Serie de televisión
Temporada: 1
Episodios: 8
Creadores: Andy Muschietti, Barbara Muschietti, Jason Fuchs
Director principal: Andy Muschietti
Producción: HBO / Warner Bros. Television
Género: Horror, thriller sobrenatural, horror cósmico
Basada en: IT, de Stephen King