
Si alguna vez te has preguntado cómo sería una película escrita por una inteligencia artificial bajo la supervisión de un comité de ejecutivos que jamás han amado el cine, Estado Eléctrico te da una respuesta clara, aunque dolorosa. Lo que podría haber sido una incursión audaz en la ciencia ficción distópica termina siendo un producto diseñado más para acompañar el scroll en TikTok que para ser visto con atención. Y ese es, tal vez, su mayor pecado: no está hecha para ser vista, está hecha para ser dejada de fondo.
La película es dirigida por Anthony y Joe Russo , los directores favoritos de Marvel. La sinopsis oficial, publicada por Nerflix, describe la película como: “En un futuro distópico donde los avances tecnológicos y la IA han alcanzado niveles desbordantes, Michelle (Millie Bobby Brown), una joven huérfana, se embarca en un viaje a través de una América devastada junto a su inseparable robot y a un vagabundo excéntrico, buscando a su hermano menor desaparecido”.
El reparto promete más de lo que entrega. Chris Pratt, en el rol de John D. Keats, intenta sin éxito recuperar el carisma de su personaje de Guardianes de la Galaxia, pero termina pareciendo una versión desteñida de Han Solo, carente de encanto o timing. Colman Domingo, queda reducido a una voz robótica con escasa presencia emocional. Holly Hunter aparece por apenas segundos en pantalla, y Stanley Tucci, en un papel de villano, encarna probablemente el antagonista más genérico que ha ofrecido el cine reciente. Y Millie Bobby Brown, la actriz que ha señalado públicamente que es incapaz de estar más de veinte minutos en pantalla y no mira sus propias películas…no actúa, solo pone caras.
Un resumen que suena prometedor, pero que rápidamente se revela como envoltorio bonito de un contenido hueco.

Estado Eléctrico está construida desde la desconfianza total hacia su audiencia. El guion subraya cada emoción, cada decisión, cada giro. No hay espacio para que el espectador descubra nada por sí mismo: todo se explica, se repite, se sobreexpone. No se muestra; se dice. Esa es, probablemente, la regla más básica que el cine debe respetar, y aquí se la infringe de forma sistemática. ¿Por qué debería importarme la muerte de un personaje que no fue desarrollado, que no generó vínculos con nadie, que simplemente existía porque alguien debía morir para cerrar el tercer acto?
Los personajes son intercambiables, reciclados de otras franquicias y escritos con el mínimo esfuerzo posible. La narrativa no avanza por el peso de sus decisiones o conflictos, sino porque el guion así lo dispone. Es un relato estructurado para espectadores que no están prestando atención, diseñado para convivir con el segundo dispositivo en la mano. No hay intención de construir una experiencia cinematográfica: hay un deseo de entregar “contenido”.
Y sí, los efectos especiales son notables. Pero la falta de coherencia narrativa, la apatía de sus protagonistas y la reiteración de lugares comunes sepultan cualquier esfuerzo técnico. Es como pintar una casa sobre una base de cartón mojado: por muy bonita que parezca, se cae igual.
Esta película no es un accidente. Es el resultado de decisiones frías, numéricas. Ejecutivos que leen data, no guiones. Plataformas como Nerflix —cuyo modelo privilegia la producción por sobre la autoría— han generado un ecosistema donde el cine ha sido reemplazado por “entregables”. Estado Eléctrico es eso: un entregable con presupuesto. No es una película; es un archivo que cumple con un checklist.
En resumen, Estado Eléctrico confirma lo que ya muchos temían: que los algoritmos y las métricas pueden ser útiles, pero jamás reemplazarán el pulso humano del buen cine. Lo irónico es que su fracaso puede ser lo mejor que nos ha pasado: tal vez, y sólo tal vez, los que toman decisiones comiencen a darse cuenta.

Ficha Técnica – Estado Eléctrico (2025)
- Título original: Electric State
- Dirección: Los Hermanos Russo.
- Guion: Anders Holm, basado en una historia de Joe Russo
- Protagonistas: Chris Pratt, Colman Domingo, Millie Bobby Brown, Stanley Tucci, Holly Hunter
- Fotografía: Tristan Oliver
- Música: Alex Belcher
- Producción: AGBO, Universal Pictures
- Distribución: Nerflix
- Duración: 138 minutos
- País: Estados Unidos
- Género: Ciencia ficción / Aventura / Distopía